martes, 24 de septiembre de 2013

Un granjero tenía cachorros para vender

Un niño con una amplia sonrisa le dijo:

- Señor, quiero comprarle uno de sus cachorritos.
 
El granjero, le respondió:

- Estos cachorros son de raza, y cuestan bastante dinero.

- He conseguido treinta y nueve centavos ¿es esto suficiente?

- Seguro, dijo el granjero, comenzando a silbar y a gritar, “Dolly, ven aquí”.
Dolly salió corriendo de su casilla y bajó la rampa seguida de cuatro pequeñas bolas de piel. Los ojos del niño danzaban de alegría. Entonces de la casilla salió, a hurtadillas, otra pequeña bola, ésta era notablemente más pequeña. Se deslizó por la rampa y comenzó a renguear en un infructuoso intento por alcanzar al resto. 

El niño apretó su carita contra la cerca y gritó con fuerzas:

- ¡Yo quiero a ése!, señalando al más pequeño.

El granjero le dijo:

- Hijo, tú no quieres a este cachorrito. Él nunca podrá correr y jugar contigo de la forma en que tú quisieras.

Al oír eso, el niño bajó la mano y lentamente se subió el pantalón en una de sus piernas. Le mostró una prótesis de doble abrazadero de acero a ambos lados de su pierna, que iba hasta un zapato especial. Mirando al granjero, le dijo:

- Como usted verá, señor, yo tampoco corro tan bien que digamos, y él necesitará a alguien que lo comprenda.

martes, 23 de julio de 2013

ODA AL AMOR

Una tarde que ya nunca olvidarás
llega a tu casa y se sienta a la mesa.
 
Poco a poco tendrá un lugar en cada habitación,
en las paredes y los muebles estarán sus huellas,
destenderá tu cama y ahuecará la almohada.
 
Los libros de la biblioteca, precioso tejido de años,
se acomodarán a su gusto y semejanza,
cambiarán de lugar las fotos
 
Otros ojos mirarán tus costumbres,
tu ir y venir entre paredes y abrazos
y serán distintos los ruidos cotidianos y los olores.
 
Cualquier tarde que ya nunca olvidarás
el que desbarató tu casa y habitó tus cosas saldrá por la puerta sin decir adiós.
 
Deberás comenzar a hacer de nuevo la casa,
reacomodar los muebles, limpiar las paredes,
cambiar las cerraduras, romper los retratos,
barrerlo todo y seguir viviendo...
 
María Mercedes Carranza

PRIMERO ESTA LA SOLEDAD


Primero está la soledad.

En las entrañas y en el centro del alma:
ésta es la esencia, el dato básico, la única certeza;
que solamente tu respiración te acompaña,
que siempre bailarás con tu sombra,
que esa tiniebla eres tú.

Tu corazón, ese froto perplejo, no tiene que agriarse con tu sino solitario;
déjalo esperar sin esperanza
que el amor es un regalo que algún día llega por sí solo.
Pero primero está la soledad,
y tú estás solo,
tú estás solo con tu pecado original -contigo mismo-.

Acaso una noche, a las nueve,
aparece el amor y todo estalla y algo se ilumina dentro de ti,
y te vuelves otro, menos amargo, más dichoso;
pero no olvides, especialmente entonces,
cuando llegue el amor y te calcine,
que primero y siempre está tu soledad
y luego nada
y después, si ha de llegar, está el amor.



Darío Jaramillo Agudelo

TU Y YO


Tu y yo...
nos conocemos como extraños,
cada uno llevando consigo un misterio.

No puedo decir quién eres;
puede que jamás te conozca del todo.
Pero confío que eres una persona por derecho propio,
en posesión de una belleza y un valor que son los más preciados tesoros de la Tierra.

Así pues te hago una promesa:
No te impondré identidades,
sino que te invitaré a convertirte en ti misma,
sin vergüenza ni temor.
Tendré abierto un espacio para ti en el mundo
y defenderé tu derecho a llenarlo con auténtica vocación
Pues mientras dure tu búsqueda
tienes mi lealtad...

Theodore Ploszak

miércoles, 3 de julio de 2013

LOS 10 LADRONES DE TU ENERGIA


  1. Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo para echar su basura, procura que no sea en tu mente.
  2. Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle. Las deudas no caducan con el tiempo, aunque la ley te proteja; sé responsable, es mejor hacer un plazo de céntimo a céntimo, que perder tu preciada energía y tu palabra.
  3. Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a renegociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.
  4. Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas. Aunque no debes de huir de responsabilidades y no todo el tiempo es factible, muchas veces por puro control o por no darnos el permiso, seguimos perdiendo tiempo en nimiedades y abandonando lo verdaderamente significante en nuestras vidas.
  5. Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad. La naturaleza, tiene ritmos y tu vida también. No actuar en el momento erróneo te quita energía y no parar cuando lo necesitas, también.
  6. Tira, recoge y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas. Uno por uno, toma cada papel, cada recuerdo y hasta cada sueño y elige.
  7. Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Toma sol por las tardes, medita, respira, báñate en el mar, haz ejercicio en la naturaleza, escucha tu cuerpo y elimina las toxinas. Haz una cita médica y mira si te faltan minerales o vitaminas. Aliméntate con comidas orgánicas (sin pesticidas) y frescas; trabaja en la prevención para evitar la crisis de una enfermedad (un aviso un cuerpo sin energía).
  8. Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja; y toma la acción necesaria. Resignarte a una situación y sentirte que no tienes control, sólo conseguirá drenarte.
  9. Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar. Entregar a Dios, siempre puedes elegir tu camino y fluir sin apegos hasta llegar a tu orilla a salvo.
  10. Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo. 

martes, 4 de junio de 2013

QUIERO AMARTE...SIN ABSORBERTE

Yo creo que esta publicación de Virginia Satir, titulada Mis Metas y que aparece en el libro "En contacto íntimo" de la editorial Concepto S.A. en su onceava reimpresión en Méjico en 1988, tiene esa estructura característica de escrito simple pero profundo, que merece ser disfrutado .
 
En este texto la autora, de quien ya he escrito algunos otros comentarios, propone lo siguiente:
 
Mis metas
Quiero amarte sin absorberte,
Apreciarte sin juzgarte,
Unirme a ti sin esclavizarte,
Invitarte sin exigirte,
Dejarte sin sentirme culpable,
Criticarte sin herirte,
Y ayudarte sin menospreciarte.
Si puedes hacer lo mismo por mí, entonces nos habremos conocido verdaderamente y nos podremos beneficiar los dos
 
Comencemos por la expresión "amarte sin absorberte". Creo que se refiere a la posibilidad de amar al otro permitiéndole ser. Esto significa: permitirle ser libre, ser ella o él mismo. Para poder desarrollar libremente su personalidad desde sus creencias y valores. Desde su mapa representacional y conceptual del mundo. En resumen, se trata de observar al otro desde el respeto, sin intervenir en su construcción, para beneficio de mis propósitos egocéntricos. Es importante reconocer nuestro egoísmo y nuestras ganas de controlar a la otra persona, para que se acomode a nuestros intereses.
 
Y esto se enlaza muy bien con la siguiente frase, donde la doctora Satir, nos invita a apreciar a la otra persona sin juzgarla. Qué difícil no juzgar, no censurar, no perseguir. Pues desde niños hemos sido educados en la crítica. En la observación evaluadora de nuestros padres y maestros y por lo tanto de sus juicios que nacen de su comportamiento como seres de control y manipulación. Entonces perpetuamos la acción de juzgar y la convertimos en nuestra aliada más poderosa, para de esta forma obligar a los demás a actuar y pensar según nuestro criterio.
 
Amar es dejar ser. Entonces nuestras uniones de pareja no pueden convertirse en una forma sutil de esclavitud. No se trata de establecer un vínculo entre un amo y un esclavo. Se trata del encuentro respetuoso y responsable de un par de personas que desde la libertad optan por acompañar al otro en sus respectivos caminos; sin presiones, sin culpas, sin chantajes emocionales.
 
Y mucho menos se trata de exigir al otro que actúe, piense, reaccione o se comunique en una determinada dirección. Renunciado a sus propios ideales, valores y mapas de creencias.
 
Lo preferible es formular una invitación amistosa y amigable a ese otro, para que nos acompañe en el camino. Pero dicha compañía no se puede exigir. No se puede obligar. Porque debe originarse desde el deseo del otro. Desde la búsqueda del otro. No únicamente desde mi deseo o mi necesidad de ser acompañado.
 
Porque si, en medio de la marcha, se suscita una necesidad de caminar solo, entonces es cuando se puede recobrar la libertad sin remordimientos. Pues, es posible abandonar sin sentirse culpable.
 
Criticar se facilita cuando se hace con amor. Con respeto por el proceso y el estilo del otro. Cuando se busca ayudar al crecimiento personal propio y de la pareja.
 
Y la ayuda a mi pareja o compañero de viaje, tiene sentido cuando la ofrezco para agilizar el camino y no para entorpecerlo. Porque una ayuda que paralice no es ayuda. Una ayuda que incapacite no es ayuda. Una ayuda que genere dependencia, no es ayuda.
En esta línea, amar se parece más a un proceso de desapego que de apego. Pues se trata de caminar, respetando las individualidades, que de fusionarme con el otro, perdiendo la identidad y el libre albedrío.
Por ello quiero amarte...sin absorberte... para que seas tú misma.

CONVERSACIÓN RADIAL EN ALTAMAR

Esta es la trascripción de una conversación radial real entre un buque de la Armada de Estados Unidos y autoridades canadienses costeras de Newfoundland en octubre de 1995.


- Americanos: Por favor, cambien su curso 15 grados al norte a fin de evitar colisión.
- Canadienses: Recomendamos que USTED cambie SU curso 15 grados al sur a fin de evitar la colisión.
- Americanos: Les habla el capitán de un buque de la Armada de EEUU. Repito, cambien su curso.
- Canadienses: No. Repetimos, ustedes deben cambiar su curso.
- Americanos: ESTE ES EL PORTAVIONES ABRAHAM LINCOLN, EL SEGUNDO BUQUE EN TAMAÑO DE LA FLOTA DE ESTADOS UNIDOS DE AMERICA EN EL ATLANTICO. NOS ACOMPAÑAN TRES DESTRUCTORES, TRES CRUCEROS Y NUMEROSOS BUQUES DE APOYO. DEMANDO QUE USTED CAMBIE SU CURSO 15 GRADOS AL NORTE, O TOMAREMOS MEDIDAS PARA GARANTIZAR LA SEGURIDAD DE ESTE BUQUE.
- Canadienses: Este es un faro. Ustedes deciden si quieren seguir su curso...

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